Presentación

Proyecto #SinEtiquetas. Universidade da Coruña

La Fundación ONCE, Fundación REPSOL y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte han puesto en marcha de forma conjunta una nueva convocatoria del programa “Campus Inclusivos. Campus sin límites”, con el objetivo principal de incrementar la presencia activa de personas con discapacidad en las universidades españolas de forma que continúen con su formación y se amplíen sus posibilidades de acceso a un empleo de calidad (Resolución de 31 de Marzo de 2016, de la Secretaría de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, por la que se convocan subvenciones para el desarrollo de proyectos en el ámbito del programa Campus Inclusivos, Campus Sin Límites. Convocatoria de 2016).
Reunida la Comisión de Selección el día 26 de mayo de 2016, de acuerdo al artículo 9.4 de la convocatoria, se han seleccionado 10 universidades españolas entre las que se encuentra la Universidad de A Coruña (UDC).
El proyecto propuesto para la convocatoria desde la UDC pretende acercar a los estudiantes con y sin discapacidad, pero en riesgo de exclusión o abandono escolar, al contexto universitario y que sean conscientes de las oportunidades que pueden estar a su alcance si deciden seguir sus estudios dentro de una universidad. Además, como parte de la responsabilidad que tiene nuestra universidad para con la sociedad, se quiere crear un vínculo estable con los agentes que orientan y trabajan con los estudiantes que pueden quedar fuera del itinerario educativo y que podrían desarrollar estudios superiores con los apoyos adecuados.
A través de este proyecto, llamado #SinEtiquetas, la UDC quiere renovar su compromiso en materia de diversidad, poniendo una vez más de manifiesto que la universidad debe ser un punto de inflexión desde el que promover ese cambio social y educativo necesario para que la accesibilidad universal se convierta paulatinamente en una realidad. La educación superior no puede ser una barrera infranqueable para las personas con diversidad, sino un trampolín desde el que tomar impulso para conseguir una vida plena y autónoma. Gracias a la formación, esa brecha que existe en la actualidad en materia de empleabilidad, podría ser menor. Las personas con discapacidad podrían acceder a trabajos más cualificados y que, con el apoyo de la tecnología y las nuevas adaptaciones de puestos laborales, fueran cada vez más habituales en las pequeñas y grandes empresas.