El logotipo

Los cinco aros concéntricos que forman parte del logotipo tienen su origen en la cultura celta presente en Galicia y representan, según interpretaciones, el equilibrio de los elementos del agua, tierra, aire y fuego siendo el círculo interior, el universo, quien une a todos ellos. Los colores utilizadas en el logotipo son los mismos presentes en los cinco aros del Comité Olímpico Internacional, en representación de los cinco continentes, como simbología de la dimensión del olimpismo al servicio del desarrollo armonioso de la humedad,  promoviendo una sociedad más pacífica y preserverando la dignidad humana.