¿Qué hacer en caso de ocurrir un terremoto?
 
Vivir un terremoto puede ser una de las experiencias más terribles que una persona pueda tener. Clásicamente el suelo ha sido nuestra referencia, lo que nunca va a fallar bajo nuestros pies. ¿Qué podemos pensar cuando se agita como una veleta ante el viento? Este acontecimiento hace que muchas personas se dejen llevar por el pánico y actúen sin reparar mínimamente en las consecuencias.
En el estado actual de conocimiento es imposible predecir la ocurrencia de un terremoto en un determinado lugar y fecha. Sin embargo, aunque esto pudiera hacerse, de poco nos sirve si sólo tenemos unas horas o con suerte unos días para reaccionar. En este supuesto con gran seguridad salvaremos nuestras vidas, pero si antes no hemos tomado unas mínimas medidas podremos perder nuestro hogar o estar largo tiempo abandonados a nuestra suerte, con escasos medios para sobrevivir.
Es por ello que la mejor medicina hoy en día sea la prevención y la preparación para actuar adecuadamente el día que ocurra el terremoto. En ambos casos es necesario conocer los fenómenos que se desencadenan y las situaciones, a veces inesperadas, que se crean como consecuencia de la ocurrencia de un terremoto.

¿Qué hacer antes de un terremoto? Más vale prevenir...
Una vez que conocemos los principales efectos que causa un terremoto estamos en condiciones de tomar una serie de medidas conducentes a disminuir sus daños en nuestra vivienda o a prevenir las posibles carencias y dificultades que nos pueden ocasionar estos daños en los primeros días después del terremoto.
Se puede comenzar identificando las posibles situaciones de peligro en los lugares donde típicamente se desarrolla nuestra vida: en casa, en el trabajo, en la escuela, en el supermercado, en la calle, etc.
En casa: imagine qué sucesos pueden ser desencadenados por un terremoto y trate de evitarlos. Para ello puede ir habitación por habitación y trate de:
Asegurar el anclaje de muebles y electrodomésticos altos y pesados a la pared, evitando su vuelco durante la sacudida.
Mover los objetos pesados a las partes bajas de los muebles para evitar que caigan; si esto no es posible trate de sujetarlos mediante anillas, alambres o velcros a la pared o estantes.
Situar los objetos frágiles en zonas próximas al suelo.
Disponer los muebles de manera que pueda evacuarse rápidamente la vivienda tras cesar el terremoto. Evite acumular objetos que puedan entorpecer las posibles vías de escape.
Sustituir las puertas de vidrio por otro material similar que no sea cortante en caso de romperse.
Almacenar productos químicos (de limpieza, pinturas, etc) en zonas ventiladas y lejos de donde guarde objetos de emergencia (comida, medicinas, etc.).
Identificar habitaciones próximas a árboles o postes de luz o teléfono. Si uno de estos cae sobre su cuarto puede derribar la pared y caer el conjunto encima suya.
Localizar mentalmente las ventanas, espejos o cualquier otro vidrio que pueda romperse y salir despedido.
 
Es conveniente además que:
Identifique las zonas más seguras en cada cuarto: muros de carga, pilares, marcos de puertas (que no tengan cristal sobre ellos), etc. Las habitaciones grandes, con grandes ventanales y pocos elementos de apoyo suelen ser más las propensas a colapsar durante terremotos. Trate de evacuarlas rápidamente en caso de terremoto.
Sepa qué hacer en función de la habitación de su casa en que se encuentre.
Si vive en una casa con varias plantas tenga al menos una escalera plegable. Mejor si es una en cada planta.
Hable con su familia y establezcan un lugar de reunión y quién debe ir a buscar a los más pequeños de la familia.
Todos los miembros de la familia (excepto los más pequeños) conozcan dónde se encuentran las llaves de paso del agua y el gas, así como el panel de fusibles de su casa. Asegúrese de que todos saben cómo cerrar dichas llaves o cortar la corriente eléctrica en caso de necesidad. Puede ser conveniente que etiquete estas llaves, indicando claramente la posición "abierto" y "cerrado".
 
Asegúrese tener a mano, en lugares seguros y de fácil acceso:
Comida para casos de emergencia en cantidad tal como para vivir una semana. Esta comida preferentemente no debe precisar que se conserve refrigerada, debe ser de poca o nula preparación, que se ajuste a las necesidades y gustos de su familia (no olvide aquellos que puedan precisar un régimen alimenticio especial) y que se almacene en porciones equivalentes a una comida (evite "sobras" que no puede conservar adecuadamente). Entre estos alimentos podemos señalar: alimentos enlatados precocinados, cereales, frutos secos, sopas instantáneas, galletas, caramelos, etc.
Agua y leche en polvo para un período de tiempo similar.
Almacene ambos, comida y bebida, en lugares secos y frescos. Revise periódicamente la fecha de caducidad de los envases y vaya sustituyendo los de fecha de caducidad más próxima. Sitúe además los productos de fecha de caducidad más próxima los primeros. Guarde todo en bolsas o cajas de fácil transporte.
Utensilios de cocina (no olvide abrelatas). Cubiertos de plástico y una navaja multiuso. Bolsas de basura. Pastillas para barbacoa (pueden servir también las piñas de pinos del jardín o bosque próximo).
Ropa adecuada a cada estación del año. Productos para el aseo personal.
Un botiquín de primeros auxilios. Medicinas para enfermos crónicos de la familia. Vitaminas. Vendas y cicatrizantes. Termómetro. Aprenda primeros auxilios si aún no sabe.
Una caja de herramientas.
Extintores.
Muy importante: tenga un silbato, una radio, una linterna y varios juegos de pilas (conservados en su envase original). Revise periódicamente la fecha de caducidad de las pilas y cámbielas en caso necesario. Puede ser conveniente tener estos objetos en la mesita de noche.
 

En el trabajo: proceda de forma similar a su casa, identificando aquellos objetos que pueden salir despedidos durante la sacudida. Organicen un plan de emergencia y evacuación de la oficina.
En la escuela: pregunte a los profesores sobre los planes de emergencia de la escuela. ¿Cual es su responsabilidad y su papel en caso de emergencia? Asegúrese de que se enseña a los estudiantes (sus hijos) qué hacer cuando ocurra un sismo.

¿Qué hacer durante un terremoto?
Un terremoto puede durar desde unos pocos segundos hasta algo más de un minuto. Si es grande primero notará una perturbación moderada, las ondas P, pero luego el suelo vibrará violentamente y posiblemente perderá el equilibrio. Es también probable que no pueda moverse: numerosos objetos que caen, las ventanas y puertas que se abren y cierran violentamente o su propio miedo pueden impedirle avanzar.
Independientemente de donde se encuentre, procure mantener la calma y no se deje dominar por el miedo. Con toda probabilidad su primera reacción será de sorpresa o de confusión. A continuación se dará cuenta que se trata de un terremoto. En ningún caso y circunstancia grite ¡es un terremoto!, que puede alimentar el miedo de otros. Mejor gritar ¡A cubierto! que puede ayudar a que alguien salve su vida situándose en un lugar seguro.
Su respuesta dependerá de donde se encuentre cuando ocurra el terremoto. Consideramos a continuación las circunstancias más probables:
Dentro de un edificio:
Continúe dentro hasta que acabe el terremoto.
Aléjese de todo objeto que pueda caerle encima. Aléjese también de ventanas o espejos que cuyo cristal pueda estallar y cortarle.
Evite pasar debajo de puertas con ventanales encima del marco de la puerta.
Busque una mesa o mueble sólido y métase debajo.
Si encuentra un pasillo, un pilar, una esquina de la sala o el marco de una puerta (siempre que no tengan un ventanal encima) siéntese en el suelo, flexionando y levantando las rodillas para cubrir su cuerpo y proteja la cabeza con las manos. Si tiene un libro, periódico, casco, un cojín o algo con qué cubrir la cabeza, hágalo inmediatamente.
 

En casa: Siga las recomendaciones anteriores pero además:
Si está en la cocina, salga inmediatamente de ella. Es el cuarto más peligroso de su casa por el gran número de objetos que hay en los armarios y que pueden caer.
Si está descalzo (en la cama, ducha, etc.), arroje una manta o toalla al suelo y ande arrastrando los pies sobre ella para evitar cortes con cristales rotos. Procure meterse bajo la cama hasta que pase el terremoto.
Si está en una silla de ruedas, bloquee las ruedas y cubra su cuerpo doblándose sobre sí mismo y cubriendo su cuello y cabeza con las manos, manta u otro objeto que tenga a mano.

En un edificio público (supermercado, cine, biblioteca, etc):
No corra despavorido hacia la salida. Se puede crear una avalancha humana que con toda probabilidad provocará más heridos que el propio terremoto.
Aléjese de ventanas o puertas de cristal.
Si está en el cine o el teatro échese al suelo, de rodillas, cubriendo su cabeza y cuello con las manos. Procure además realizarlo en el hueco de su butaca, de manera que sus vecinos puedan hacer lo propio en sus respectivos huecos.
En espacios con estanterías (bibliotecas, archivos, supermercados, etc.) salga de los pasillos donde se encuentran las estanterías y agáchese, de rodillas, cubriendo su cabeza y cuello, junto a los laterales de las estanterías.
En la escuela haga que los niños y estudiantes se arrodillen debajo de su pupitre, poniéndose un libro sobre la cabeza.
 
Si se encuentra en un vehículo conduciendo:
Detenga lentamente el vehículo, en el arcén de la carretera.
No pare nunca debajo o sobre la plataforma de un puente. Tampoco junto a postes.
No salga del vehículo hasta que termine el terremoto.
Procure no bloquear la carretera.

Si se encuentra en la calle:
Aléjese de edificios, carreteras, postes o árboles. Busque sitios abiertos.
Si no tiene cerca un sitio abierto, cúbrase en el zaguán de la casa más próxima, preferentemente bajo el marco de la puerta de entrada, sin penetrar en el hall de la vivienda.

¿Qué hacer después de un terremoto?
Una vez que ha terminado la vibración, su respuesta va a variar dependiendo de donde se encuentre y de los daños ocasionados. Como en los casos anteriores vamos a considerar varias posibilidades.
En casa:
Si está en la oscuridad no encienda la luz o una vela. Utilice la linterna.
Cierre la espita del gas, el suministro de luz y el agua.
Si aprecia un escape de gas no corte la luz; al hacerlo puede saltar una chispa que prenda el escape. No utilice aparatos eléctricos que puedan causar chispas y abandone rápidamente el edificio.
No abandone su vivienda si no observa daños en ella, pero tampoco se asome a ventanas o balcones, que podrían fallar con su peso.
Si fuera necesario evacuar la vivienda, háganlo todos los miembros de la familia conjuntamente. Si alguien no responde puede estar conmocionado y requerir ayuda.
Si se queda atrapado entre las ruinas de su casa, procure escapar entre los huecos existentes entre los escombros. Si esto no es posible, utilice un silbato para llamar la atención de los equipos de rescate. Mantenga la calma.
Si tienen que evacuar su casa y viven en un bloque de viviendas, utilicen las escaleras, nunca el ascensor. Espere a que un técnico revise los daños y determine si es seguro volver a ocuparla.
Si vuelve a casa, no entre en ella si observa daños.
 
Aléjese de cables rotos o caídos. Vigile que los niños no se acerquen a ellos.
No utilice el teléfono a menos que sea estrictamente necesario. Puede colapsar líneas vitales de comunicación de las autoridades.
Encienda la radio y escuche las noticias y partes de información de Protección Civil. Obedezca las instrucciones de las autoridades.
 
Si no hay suministro del agua, no utilice la cadena del inodoro. El agua de su depósito puede ser muy útil.
Proceda a recoger los paquetes donde guardaba las cosas que se indicaban en el apartado de "tener a mano". Si no tiene electricidad pero puede acceder a los alimentos de su frigorífico, utilice estos primero.
Procure no mover a personas gravemente heridas a menos que sea necesario. Espere a que lleguen equipos de rescate.
 
Si está en la escuela, siga el plan de emergencia establecido en la misma.
Si en encuentra en un vehículo, encienda la radio y procure volver a su casa con gran precaución, evitando rutas que crucen numerosos puentes. En ningún caso vuelva a casa si vive debajo de una presa o cerca de la playa.
Si está en un barco y el terremoto ha sido violento, posiblemente se forme un maremoto. Si estaba fuera y alejado del puerto, diríjase inmediatamente a mar abierto, allí las olas de maremoto tendrán mucha menor altura debido a la mayor profundidad del mar. Si por el contrario se encuentra en el puerto, baje del barco y aléjese inmediatamente de la costa. En ningún caso vaya a la playa a ver venir el posible maremoto.