Este monumental conjunto fortificado,
en que se asentaron los linajes de los Ulloa, los Zúñiga,
los Viedma, los Fonseca, los Acevedo y los Duques de Alba, fue enclave
estratégico desde la Edad Media en la frontera con Portugal. La
“Acrópolis” más grande de Galicia está formada por
tres recintos amurallados sobre una alargada loma, en las cercanías
de Verín (Ourense).
En el recinto superior se encerraba la población medieval, conservándose el palacio renacentista, la torre del Homenaje del siglo XV, la Torre de las Damas, los restos del hospital de peregrinos y la iglesia gótica de Santa María. Estas construcciones se deben en gran medida a D. Sancho Sánchez de Ulloa, primer Conde de Monterrey en tiempo de los Reyes Católicos.
En la Edad Moderna se construyeron dos recintos abaluartados que encerraban los conventos de franciscanos y jesuitas, bajo la dirección de los ingenieros militares de Felipe IV, Juan de Villarroel y Carlos de Grunemberg. La función militar del conjunto fortificado, se complementó con la importante vida cultural de la pequeña corte nobiliaria, en la que imprimió el primer incunable gallego y se impartía docencia en gramática, artes y teología.
La iglesia parroquial de
Sta. María es un templo de los siglos XIV- XV, con una sola nave
cubierta de madera y ábside rectangular con bóveda de crucería.
Destacan en lo artístico un bello retablo gótico de piedra
y la portada lateral, formada por tres arquivoltas muy decoradas y el tímpano
presido por Cristo y el tetramorfos.


| Dpto.
de Composición.
Universidade da Coruña. |