Los
documentos del convento remontan su origen al siglo XIV, sabiéndose
que en 1362 aún no estaba hecha la cabecera. Sin embargo, el templo,
con una sola nave y cabecera poligonal, se rehizo, en gran parte durante
el barroco, cuando se construyó la bóveda de cañón
de la primera.
La capilla mayor, con los peldaños delanteros paralelos, tiene arco de ingreso apuntado, doblado, de perfil rectangular, sobre haz de tres semicolumnas por lado, con basamento a base de "colgantes" y capiteles animados, con monstruos. Se cubre la bóveda de abanico con florón en la clave y nervios de perfil triangular, que rematan en baquetón recorrido por un delgado filete y descansan en columnas acodilladas de capiteles animados.
En el zócalo, bajo los amplios ventanales apuntados y amainelados, recorre su perímetro una serie de arquitos apuntados. En su exterior los contrafuertes de las esquinas, con resaltos, están recorridos por líneas oblicuas en sus laterales.
Sólo se ve al exterior
el muro del evangelio, en el que tras las reformas barrocas se conservan
ventanales, aleros y la portada gótica. Esta tiene arquivoltas apuntadas,
sobre dos pares de columnas acodilladas, sin tímpano. En la arquivolta
interior aparece el busto de Cristo Juez mostrando las llagas. En la otra
arquivolta, en el lado derecho, se represetan enumerados a partir de la
clave una figura con escarcela a manera de cesta y un bastón, San
Pedro con las llaves, un ángel tocando la trompeta y una figura
desnuda junto a una cabeza monstruosa, todo ello a modo de sencillo Juicio
Final.


| Dpto.
de Composición.
Universidade da Coruña. |